martes, 22 de diciembre de 2015

¡Feliz Navidad y que 2016 nos traiga un Catastro lleno de buenas sorpresas!

Estimados catastreros:

¡Os deseo todo lo mejor en estas fechas!.

Me gustaría que dedicáramos unos momentos a recordar que lo mejor de nuestro trabajo es que puede ser enormemente valioso para ayudar a todos aquellos seres humanos para los que es una inquietud diaria el acceso a la vivienda digna, o el reconocimiento del derecho a la propiedad de su tierra.

Muy probablemente el año que viene veremos en Latinoamérica iniciativas muy importantes relacionadas con el derecho a la propiedad de la tierra y con la restitución a aquellos que fueron desplazados por la violencia, y en España es casi seguro que el debate sobre el derecho a una vivienda digna será una cuestión prioritaria en el debate político.


Será por tanto un buen año para demostrar que también el Catastro es una herramienta decisiva para reforzar la seguridad jurídica y para luchar por los derechos humanos.


lunes, 14 de diciembre de 2015

Los conflictos entre Catastro y Registro en Latinoamérica sólo se resolverán con decisiones políticas. (Una sugerencia para los trabajos que debe abordar la recién creada Red Interamericana de Catastro y Registro de la Propiedad).

Durante un número importante de años tuve la ocasión de coordinar los cursos para directivos y técnicos latinoamericanos de Catastro, que se impartían en España dentro de los programas de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Conservo de esa época bastantes buenos amigos, con quienes tengo el placer de reencontrarme de vez en cuando con motivo de algún viaje o evento, como me acaba de ocurrir en Colombia.

En esos cursos desarrollábamos un seminario específicamente dirigido a identificar estrategias que ayudasen a desarrollar proyectos de Catastro en la región. En dicho seminario siempre concluíamos que eran cuestiones relacionadas con la fortaleza de las instituciones catastrales y con el bajo apoyo político, -generalmente demostrado en la insuficiente cobertura financiera-,  las que otorgaban el éxito o el fracaso final a estas iniciativas. Por el contrario, las dificultades para acceder a las nuevas tecnologías, necesarias para implementar un Catastro moderno, no se identificaban como una causa expresa que condicionase el buen resultado de los proyectos. Habitualmente coincidíamos en que no faltaba tecnología para desarrollar proyectos de Catastro en Latinoamérica

En términos similares se expresaron varios de los participantes en el evento recientemente celebrado en Bogotá, dentro de la primera reunión de la Red Interamericana de Catastro y Registro de la Propiedad, auspiciada por la OEA y el Banco Mundial. En concreto, recuerdo expresamente una intervención muy clara en este sentido de Jorge Muñoz, Gerente de la Unidad Global de Tierras y Análisis Geoespacial del Banco Mundial.

En una entrada anterior, de mayo de 2013, titulada “Tres preguntas (frecuentemente sin respuesta) que deberían hacerse quienes buscan una coordinación real entre Catastro y Registro de la Propiedad”, y que puede consultarse en este enlace: http://catastreros.blogspot.com.es/2013/05/tres-preguntas-frecuentemente-sin.html
ya traté el tema de la necesidad de abordar los procesos de mejora en la coordinación de Catastros y Registros de la Propiedad en América Latina, como un problema esencialmente político.
Recomiendo repasar íntegramente esta entrada, de la que traigo ahora esta cita concreta: 
“Trabajando con distintos responsables latinoamericanos de ambas instituciones que desean abordar iniciativas para la coordinación, y antes de estudiar el alcance concreto de su problema, me gusta plantearles tres cuestiones concretas:

1ª.- ¿Existe voluntad política y técnica para coordinar ambas instituciones?.

2ª.- Si una misma finca tienen distinta información (de propietarios, linderos, superficie, etc.) en Catastro y en Registro,  ¿existen criterios, con el rango legal adecuado, que definan qué dato de los dos prevalecerá sobre el otro?.

3ª- Identificado el dato que prevalece, ¿se corrige el dato erróneo en la correspondiente base de datos para que coincida plenamente con este?.

Sorprendentemente en multitud de ocasiones las preguntas 2 y 3 no suelen tener una respuesta positiva. Aunque exista la voluntad política de comenzar procesos de coordinación, es muy frecuente que estos proyectos no incluyan respuestas para estas cuestiones, lo que supone que se acaban paralizando en sus primeras fases, una vez que se ha elaborado la lista de fincas que se identifican como la misma en ambas bases de datos, y se visualizan las diferencias en la información.
Es decir, se llega a saber que se trata de la misma finca, pero no se sabe qué hacer con los datos discrepantes.”


Dicho de otra forma, realizados los esfuerzos técnicos oportunos para diagnosticar el problema (el proyecto ICARE en Colombia, o los procesos de vinculación catastro-registro desarrollados en numerosos catastros mexicanos, son buenos ejemplos de ello), parece que sigue faltando decisión política para resolver la cuestión.

Llegados a la necesidad de adoptar decisiones que deben ser aceptadas por todas las instituciones implicadas, incluso en contra de sus intereses corporativos, en muy pocas ocasiones los gobiernos han adoptado decisiones contundentes para romper esta mala situación, que se prolonga durante décadas.

Fijándonos en cómo se ha tratado esta cuestión en otros países de Europa, en Australia o en Canadá, donde el conflicto ya se ha resuelto hace muchos años, sólo caben dos vías eficaces de actuación:
-Acabando con la disparidad institucional, bien refundiendo ambas instituciones en una, o al menos estableciendo bases de datos únicas, de tal manera que no sea posible la existencia de dos datos discrepantes del mismo predio sobre titularidad de los derechos, situación, superficie o linderos.
-Y otorgando prioridad temporal a los trabajos de identificación física de los predios (actividad que suele corresponder a los catastros), frente a las funciones de asignación o publicación de derechos, (labor propia de los Registros de la Propiedad), garantizando así que no se reconocen o se da publicidad a derechos que recaigan sobre predios descritos de forma confusa o contradictoria, o incluso que ni siquiera existen. ¿Cómo es posible que con el avance actual de la tecnología sigan produciéndose dobles inmatriculaciones registrales, o inscripciones  que describen emplazamientos, superficies o linderos que no se corresponden con la realidad?.

Estas y no otras son las decisiones que tendrán que adoptar tarde o temprano los responsables políticos de los gobiernos latinoamericanos que deseen realmente coordinar de manera definitiva el Catastro y el Registro de la Propiedad.


Pretender que el problema se va a resolver sólo aportando tecnología, es una visión errónea. La tecnología solo valdrá para divulgar y amplificar el error, si todo sigue igual, o para corregirlo, si se tomas las decisiones adecuadas.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Empieza sus actividades la Red Latinoamericana de Catastro y Registro de la Propiedad.

Durante los pasados días 2 y 3 de diciembre ha tenido lugar en Bogotá el desarrollo de la Primera Reunión de la Red Latinoamericana de Catastro y Registro de la Propiedad. La iniciativa, que sigue a otras redes creadas  anteriormente con éxito, como es el caso de la Red Interamericana de Compras Gubernamentales (RICG), es una iniciativa de los países de las Américas constituida como un mecanismo de cooperación técnica regional, integrada por las instituciones gubernamentales representadas por los directores nacionales que tienen la máxima responsabilidad relacionada con la regulación, gestión y modernización de los catastros y los registros de la propiedad.

A esta primera reunión asistieron los delegados de Brasil, Chile, Perú, Ecuador, Costa Rica, Uruguay, Jamaica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Venezuela,  Antigua y Barbuda y San Cristóbal y Nieves. 



La Red que ahora inicia su andadura tiene sus antecedentes en las actividades desarrolladas por el Comité Permanente del Catastro en Iberoamérica. Tiene como objetivo promover y mantener espacios de reflexión, conocimiento mutuo, cooperación técnica horizontal, capacitación e intercambio de experiencias entre las agencias y/u organismos del catastro y de registro de la propiedad en las Américas, con el propósito de contribuir con el avance de los sistemas catastrales y registrales, el establecimiento de los sistemas de administración y gestión de tierras, y los objetivos del desarrollo sostenible.

Como ocurre con las otras redes creadas anteriormente bajo el impulso de la OEA, es previsible que la nueva Red se dote de Estatutos propios, que deberán ser aprobados por los miembros, y se estructura de la siguiente manera: La Secretaría Técnica,  asumida y sostenida por la OEA, un Presidente, y un Comité Ejecutivo integrado por representantes de países miembros correspondientes a las 5 áreas geográficas de la región.

La autoridades catastrales y registrales de los 18 países participantes designaron al Instituto Geográfico Agustín Codazzi,  IGAC, para que Colombia sea quien presida esta instancia durante un año. Asimismo se eligieron las siguientes delegaciones regionales: región norte, México; región Centroamérica, Panamá; Región Andina, Perú; Región sur, Uruguay.

Entre las acciones que pondrá en marcha la red se encuentran:

Generar una guía técnica, unos lineamientos, unas recomendaciones de cómo debe darse la interrelación entre catastro – registro a la luz de los diferentes modelos que existen en cada uno de los países y buscando unas posibles soluciones para tratar de tener una línea de acción.

Generar un espacio virtual para la Red en donde se tenga registro de los proyectos programados o en ejecución en materia de catastro y registro en cada uno de los países que hacen parte de la red, buscando así, posibilitar la oferta de los países y las necesidades en materia de cooperación técnica, que permita materializar convenios a través de la experiencia, la capacitación e intercambio de experiencias, etc.

Identificación de temas de interés que se pueda desarrollar en foros, para compartir experiencias.

Establecer un mecanismo de interacción con otras redes o iniciativas como por el ejemplo el Comité Permanente sobre el Catastro en Iberoamérica (CPCI),  para que no se presenten superposiciones .


En la sesión también se escogió a Panamá como el anfitrión para la segunda reunión de la Red Interamericana de Catastro y Registro, que se celebrará en 2016.

viernes, 30 de octubre de 2015

Publicadas las Resoluciones de desarrollo de la Ley 13/2015, por la que se reforman la Ley Hipotecaria y la Ley del Catastro.

En el Boletín Oficial del Estado del 30 de octubre acaban de publicarse la Resolución de 26 de octubre de 2015, de la Dirección General del Catastro, por la que se regulan los requisitos técnicos para dar cumplimiento a las obligaciones de suministro de información por los notarios establecidas en el texto refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario, y la Resolución de 29 de octubre de 2015, de la Subsecretaría, por la que se publica la Resolución conjunta de la Dirección General de los Registros y del Notariado y de la Dirección General del Catastro, por la que se regulan los requisitos técnicos para el intercambio de información entre el Catastro y los Registros de la Propiedad.

Las puedes encontrar en:


Se cumple con ello la obligación definida en la Ley 13/2015 , que establece que antes del 1 de diciembre de 2015 se apruebe una Resolución conjunta de la Dirección General para los Registros y el Notariado, y de la Dirección General del Catastro, que regule la forma, contenido, plazos y requisitos del intercambio de información, las características y funcionalidades del sistema de información, así como el servicio de identificación y representación gráfica de las fincas sobre la cartografía catastral y los requisitos que deben cumplir la descripción técnica y la representación gráfica alternativa que se aporte al Registro de la Propiedad en los supuestos legalmente previstos.

Ha de reconocerse el importante esfuerzo realizado por todas las entidades interesadas para poder aprobar ambas Resoluciones en el plazo legal previsto. No era una tarea fácil, a la vista de la importancia de los temas regulados. Nos van a dar mucho juego en próximas entradas del blog.



martes, 27 de octubre de 2015

¿Es un éxito el procedimiento de Regularización Catastral?.

En el Boletín Oficial del Estado de 26 de octubre se acaba de publicar la Resolución del 22 del mismo mes, de la Dirección General del Catastro, por la que se amplían los plazos previstos en diversas Resoluciones dictadas en fechas pasadas, definiendo los municipios incluidos dentro de los procesos de regularización catastral que se están desarrollando en buena parte del país.

En la exposición de motivos de la citada Resolución se justifica esta ampliación en la complejidad de las actuaciones desarrolladas en el procedimiento de regularización catastral para comprobar la adecuación de la concordancia de las descripciones catastrales de los bienes inmuebles con la realidad inmobiliaria, dado el elevado número de municipios a comprobar y su dispersión geográfica, lo que determina con carácter general que los plazos previstos en las mencionadas Resoluciones resulten insuficientes.

Como es sabido, este procedimiento se inicia de oficio con el fin de lograr la incorporación al Catastro Inmobiliario de los inmuebles urbanos y de los inmuebles rústicos con construcción,   -de nueva construcción o que se hayan producido alteraciones de sus características-, en los supuestos de incumplimiento de la obligación de declarar por quien estaba obligado a ello. Su fin último es garantizar la adecuada concordancia de la descripción catastral de los bienes inmuebles con la realidad inmobiliaria.

Quien en su día incumplió la obligación de declarar correctamente al Catastro estos cambios se ve ahora favorecido con este procedimiento, si bien ha de abonar una tasa de 60 euros mediante la cual se cubren los costes del proceso.

No me interesa ahora el debate sobre las características de este procedimiento, especialmente en lo referente a si con el se está o no beneficiando especialmente al infractor, pero si me parece importante conocer sus efectos.  Vaya por delante que este Plan de Regularización catastral me parece necesario y, sobre todo, oportuno, puesto que a través del mismo debería estarse generando el afloramiento de multitud de información inmobiliaria que tiene que producir efectos muy beneficiosos sobre los ingresos del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), en primer término, y después en toda la batería de tributos en los que la información de los inmuebles es utilizada de una u otra forma para definir la base imponible.


Mi interés se centra, sobre todo, en saber si se están alcanzando o no los objetivos, y si realmente se está produciendo una auténtica puesta al día de la base de datos catastral mediante este procedimiento. Sin embargo, no hay datos publicados que nos ayuden a formar una opinión.

A tenor de la aparición constante de información sobre el proceso de Regularización Catastral, en distintos medios de comunicación, todo parece indicar que el proyecto es un auténtico éxito y que efectivamente están obteniéndose cifras realmente representativas tanto en el número de inmuebles regularizados como en el incremento de la recaudación del IBI. He aquí algunos ejemplos recientes de Madrid, Burgos, Córdoba y Coruña.:


Pero si es así, ¿por qué no se publican los resultados?.  Es más que probable que esta falta de información  obedezca a la tradicional y excesiva prudencia en no revelar datos asociados a la actividad fiscal, aunque sean datos agregados, actitud muy contraria a los tiempos que corren, en los que la transparencia y accesibilidad a la información pública es siempre un valor. Es una posición que considero equivocada. No se informa ni de los datos positivos, con lo que se está impidiendo trasladar a la ciudadanía imágenes que realcen el valor social del Catastro, tan frecuentemente atacado desde distintos frentes.


Desde el Gabinete de Prensa del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas se está perdiendo una ocasión de oro para poner en valor un importante éxito conseguido en favor de la transparencia y la lucha contra el fraude fiscal. Además, con esta actitud se vuelve a menospreciar el importante trabajo que se realiza en las Gerencias Regionales y Territoriales de la Dirección General del Catastro. 

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Del “IBI social” al fortalecimiento integral de las áreas económicas de los municipios.

La incorporación al gobierno de distintos Ayuntamientos de nuevos equipos políticos ha reabierto un debate que  se encontraba latente.  Aunque se tiende a resumir la cuestión con la expresión periodística “IBI social”, en la práctica lo que se plantea es una situación de mayor alcance: ¿cómo establecer una relación más precisa y equilibrada entre la capacidad económica de los vecinos y las necesidades financieras de los municipios españoles?.

En el fondo de la polémica subyace la cada vez más clara constancia de que el modelo tributario municipal se ha quedado anticuado. Para empezar, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles se percibe cada vez más como una herramienta extremadamente rígida, que permite muy poca aproximación hacia modelos más modernos y justos, en los que ganen valor los principios básicos de equidad tributaria y capacidad económica, que están en el esqueleto del sistema fiscal. Cada vez es más cuestionable que los propietarios de dos viviendas situadas en la misma ciudad con el mismo valor catastral soporten la misma cuota en el IBI, ignorando la capacidad económica real de cada uno de ellos. 

Quienes defienden el modelo actual tienen buenos argumentos para hacerlo: la simplicidad  y el permanente crecimiento de los ingresos por este tributo, son sin duda razones poderosas para “no tocar lo que funciona”. Pero estas mismas cualidades son también su mayor debilidad. En los últimos años la cuota del IBI se ha convertido para muchos ciudadanos en un importante esfuerzo económico, en términos de percepción social.  En muchos caso, incluso por encima del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Por otro lado, la reiterada justificación de que un impuesto de carácter real no debería quedar “contaminado” introduciendo componentes subjetivos propios del sujeto pasivo es cada vez más débil. Como prueba de ello, basta con señalar que nadie critica, -todo lo contrario-, la bonificación a favor de las familias numerosas establecida en el art. 74.4 del Texto Refundido de la Ley Reguladora de Haciendas Locales.

Y si en el ámbito de los impuestos la situación recomienda un cambio, cuando nos aproximamos a las tasas y a los precios públicos que aplican los Ayuntamientos la situación ya parece urgente.  Son numerosos los Ayuntamientos que cuentan con colecciones de tasas mal definidas y reguladas sobre esquemas sumamente anticuados, y obteniendo una muy baja recaudación, si se atiende al importante valor en términos económicos del hecho gravado. Un ejemplo puede valer para apreciar esta situación: una gran ciudad española, situada entre las que más visitas turísticas reciben, sólo define para la tasa por ocupación de vía pública por terrazas (mesas y sillas) dos zonas (“zona extra” y “resto ciudad”) y dos periodos temporales (temporada alta y temporada baja). Esos son todos los criterios aplicados para categorizar la ciudad. No es de extrañar que esta falta de aproximación a la realidad genere unos ingresos anuales por este concepto sumamente bajos. ¿No se debería usar otros datos ya disponibles, incluyendo los existentes en la propia página creada por el municipio para desarrollar su política de “open data”, para definir con mucha más precisión el hecho imponible y la cuota derivada de dichas ocupaciones de la vía pública?.  ¿Cómo determinar con más precisión el valor de uso del espacio público que es aprovechado de forma privativa obteniendo con ello ingresos en algunos casos realmente importantes?.


Es necesario que los procedimientos municipales de ingreso y gasto se adapten a las nuevas exigencias que demandan una gestión económica más social y transparente, sin dañar la estabilidad presupuestaria. Decisiones básicas, como “subir” o “bajar” el IBI a todos los ciudadanos, ya no dan las respuestas adecuadas, al requerirse más precisión en la toma de decisiones.

Para abordar la solución a estas situaciones, es necesario implementar herramientas que apoyen la toma de decisiones de política económica municipal, fortaleciendo  los siguientes ámbitos:
-Trabajando con la mayor información disponible: No olvidemos que cada acto municipal genera información reutilizable para mejorar la gestión económica, y que existen multitud de bases de datos públicas y privadas que pueden alimentar esta información.

-Integrando toda esa información: Mediante tecnología que facilita el tratamiento de esas bases de datos, estructuradas y no estructuradas, y su disponibilidad inmediata.

-“Territorializando” la gestión económica municipal: Todo lo que genera gasto municipal o actividad tributaria se realiza en algún sitio  (territorio) y vincula al menos a un sujeto (persona física o jurídica). La mayoría de los tributos municipales son “territorializables”, puesto que se puede geoposicionar sin dificultad  el hecho imponible y/o el sujeto pasivo. El modelo ya está descrito, y es aplicado con éxito y plena seguridad jurídica desde hace años para la determinación del valor catastral, que es el resultado de un proceso objetivo y claro de “territorialización” de la capacidad económica.

-Generando fórmulas que faciliten la compensación del  incremento y decremento del ingreso tributario, garantizando la estabilidad económica: Debe ser factible incrementar o mantener la recaudación neta de un tributo sin que la decisión a adoptar sea igual para todos. Se puede mantener o incrementar el ingreso subiendo la cuota a determinados sujetos pasivos con mayor capacidad económica, y reduciéndola a otros con menores ingresos.

-Estableciendo un modelo de cobertura jurídica que proteja la toma de decisiones: Por ejemplo, estudiando la posible aplicación de recientes decisiones judiciales respecto al recargo del IBI sobre viviendas desocupadas, o generando mejores estudios económicos (con más datos y mayor análisis) que soporten una aplicación más precisas de determinadas tasas. 

En relación directa con esto,  resulta oportuna una reflexión sobre las iniciativas de “smart cities” y su aplicación a las áreas económicas municipales. Tradicionalmente, las áreas de los Ayuntamientos encargadas de la gestión económica y financiera han quedado fuera de los proyectos de “smart city”, que apuestan por implantar nuevas tecnologías en la gestión de servicios (alumbrado, tráfico, aparcamiento, mantenimiento de servicios, etc..). Es obvio que, hasta el momento, la “cultura smart” se ha dirigido al gasto, no al ingreso, privando a las áreas económicas de la aplicación de las posibilidades que aportan las nuevas tecnologías.

La aplicación de nuevas soluciones tecnológicas sobre los procedimientos municipales de ingreso y gasto permiten una visión “smart”, más adaptada a las exigencias sociales. Se trata de aplicar a la acción del área económica de los Ayuntamientos diversas tecnologías que potenciarán su actividad, facilitando con ello que den respuesta eficaz a los dos grandes principios que antes hemos descrito: gestión “social” + sostenibilidad financiera, principios que a su vez enmarcan otras ideas que se encuentran en la mesa del debate ciudadano y político: presupuesto participativo, IBI social, transparencia en el gasto, tasas “verdes”,…

En concreto, la aplicación de herramientas Big Data, conjuntamente con la implantación de un Sistema de Información Geográfico Tributario (GIS tributario), han de ser las bases que soporten este nuevo modelo, mediante el cual puedan desarrollarse actividades reales de geoanalítica.

Asimismo, en el ámbito de la gestión del gasto, deberían establecerse herramientas similares. No siempre se adoptan decisiones de inversión en obras o servicios respondiendo a las necesidades reales, o a las demandas concretas de los vecinos. Estas nuevas tecnologías serían sumamente efectivas para aplicar modelos de gestión presupuestaria participativa, sistemas de transparencia reales, etc..  


miércoles, 2 de septiembre de 2015

Se renueva el órgano directivo del Comité Permanente del Catastro en Iberoamérica.

Desde el 24 al 27 de agosto pasado ha tenido lugar en Brasilia la celebración del VIII Simposio sobre el Catastro en Iberoamérica, así como el desarrollo de la Asamblea del Comité Permanente sobre el Catastro en Iberoamérica.

Entre las distintas actividades realizadas se procedió a renovar a los miembros del Comité Directivo, según prevén los estatutos, resultando finalmente elegidos los siguientes cargos:

Presidencia: Dirección Nacional de Catastro. Uruguay.
Vicepresidencia: Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA), de Brasil.
Vocalía Suramérica: Subsecretaría de Catastro de Medellín. Colombia
Vocalía Norte y Centroamérica: Autoridad Nacional de Administración de Tierras (ANATI). Panamá.
Vocalía Europa: Dirección General del Catastro. España

Desde “Catastreros” queremos felicitar a todos los  miembros y desearles los mayores éxitos en su nueva responsabilidad, esperando que su trabajo tenga un especial y positivo impacto en el desarrollo de las distintas instituciones catastrales iberoamericanas.


De forma especial queremos trasladar nuestra felicitación y nuestros mejores deseos a la Directora General de la Dirección General del Catastro de Uruguay, Sylvia Amado,  que hasta el momento había representado a su país desde la Vicepresidencia del Comité y a partir de ahora ocupa la Presidencia.