¿Ante la crisis sólo caben recortes?. ¿Cómo generar ingresos públicos en el escenario actual?. Varios medios de comunicación abren hoy con comentarios sobre la necesidad de generar ingresos tributarios cómo única vía para alcanzar el nivel de déficit marcado por la UE, ante la imposibilidad de alcanzar la cifra sólo con recortes. Todos los comentaristas hablan del IVA, y muchos anuncian una inevitable subida, a pesar de la negación por determinados miembros del Gobierno. Pero ninguno habla del IBI.
Y, sin embargo, el IBI es el único gran impuesto cuya recaudación neta sigue creciendo en pleno escenario de crisis, precisamente por su efecto anticíclico.
En el interesantísimo libro sobre “Las reformas de los procedimientos de valoración colectiva de carácter general. Aplicación al Municipio de Madrid”, publicado por la Dirección General del Catastro, que comenté en otra entrada anterior, se incluye una valiosa información, que no debería ser desestimada por los responsables de nuestra economía. Tres datos recogidos en esa publicación merecen ser destacados en este debate:
-Evolución del peso del IBI en el PIB (en %)
AÑO | % del PIB |
2004 | 0,72 |
2005 | 0,73 |
2006 | 0,74 |
2007 | 0,76 |
2008 | 0,80 |
2009 | 0,95 |
2010 | 1,00 |
-Evolución de la base imponible del IBI.
Valor catastral (millones de €) |
Año | Total |
2007 | 1.467.638 |
2008 | 1.682.823 |
2009 | 1.874.620 |
2010 | 2.016.387 |
2011 | 2.073.355 |
-Comparación de los volúmenes de recaudación de IBI e Impuesto de sociedades en 2007 y en 2010 (en millones de euros):
Año | IBI | Imp. Sociedades |
2007 | 7.300 | 45.000 |
2010 | 10.000 | 17.000 |
* los datos provisionales de recaudación del IBI en 2011 indican
que se superaron los 10.100 millones de euros.
Estos ingresos provienen de tres tipos de acciones: el incremento de los tipos de gravamen, el aumento del valor catastral, que es la base imponible del impuesto, y la ampliación de la base por incorporación al Catastro de nuevos inmuebles que anteriormente no tributaban. En todos los casos, estas medidas sólo son posibles por la acción previamente desarrollada por el Catastro, directamente o a través de la colaboración municipal.
Además, estos ingresos sanean directamente las finanzas municipales, lo que permite que los Ayuntamientos asuman con ellos los pagos a proveedores pendientes, con lo que el dinero recaudado retorna inmediatamente al ciclo productivo.
Si hace falta genera ingresos y el IBI es el único impuesto con músculo y recorrido para seguir creciendo, parece evidente que la solución inmediata es invertir en Catastro. Si usted fuese empresario en el escenario de crisis actual, ¿en cual de sus dos empresas invertiría los escasos recursos financieros de los que dispone: en la que produce pérdidas o en la que genera ingresos y tiene potencial para generar todavía más?. La respuesta es obvia.
Ojalá a los responsables de la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado también se lo parezca.