lunes, 20 de noviembre de 2017

Finaliza el plazo para adaptar datos y servicios geográficos a INSPIRE: un gran éxito del Catastro español.

El jueves 23 del presente mes de noviembre concluye el plazo fijado en la Directiva INSPIRE, aprobada en marzo de 2007, en el cual deben de encontrarse plenamente adaptados a la norma y conforme al modelo de interoperabilidad previsto, todos los data sets y los servicios geográficos disponibles en los estados miembros que estén incluidos dentro de los Anexos I, -que incluye las parcelas catastrales-, y II de la Directiva.

En muchas de las presentaciones realizadas en las Jornadas Ibéricas de Infraestructuras de Datos Espaciales, celebradas la pasada semana en Lisboa,  http://www.dgterritorio.pt/jiide2017/ , ha sido muy evidente el peso de esta fecha sobre las actividades y los responsables de los distintos conjuntos de datos y servicios geográficos públicos de España y Portugal incluidos en los citados Anexos.

Como ocurre siempre que se alcanza una fecha concreta en la que las instituciones públicas son evaluadas de una u otra forma, la posición de sus representantes varía en función de los resultados alcanzados. En este reparto de objetivos alcanzados o pendientes no es mi intención citar a las instituciones que no han logrado alcanzarlos, ni tampoco a los que lo han hecho, aunque para estas últimas vaya por delante mi felicitación. Pero si me parece necesario y relevante destacar la importante posición alcanzada por la Dirección General del Catastro español en esta “carrera”, en la que no sólo ha cumplido los requerimientos exigidos en la Directiva, sino que lo ha hecho de manera especialmente brillante.

El resultado ahora alcanzado no es sólo consecuencia de disponer de una magnífica base de datos catastral, abierta, gratuita y orientada a satisfacer las necesidades de la sociedad, sino también de haber estado desde el inicio en el sitio adecuado y en el momento oportuno, creando opinión y contribuyendo desde el principio a la definición de los modelos. Y siempre basándose en un trabajo constante y de gran nivel técnico.



Se pueden citar dos hitos concretos que demuestran esta posición proactiva del Catastro español:

-En el "Primer Congreso sobre el Catastro en la Unión Europea", celebrado en mayo de 2002 dentro de la Presidencia Española de la U.E., se propone la constitución del "Comité Permanente sobre el Catastro en la Unión Europea" (PCC). El 14 de octubre del mismo año  los representantes de los catastros de los quince Estados miembros, reunidos en Ispra (Italia), acordaron constituir formalmente el PCC.
Desde su origen, se define como uno de los objetivos prioritarios del Comité “estudiar y sugerir a los órganos de la Unión Europea propuestas coordinadas respecto a las distintas cuestiones que puedan afectar a las bases de datos de información territorial. Esta función será especialmente importante cuando el objeto de debate sean iniciativas de normas europeas de futura aprobación”.

-En octubre de 2005, durante el desarrollo de una sesión de trabajo en la sede del Ordnance Survey, en Shouthampton, se acuerda que el PCC proponga durante el proceso de elaboración de la Directiva INSPIRE, -a iniciativa de la Dirección General del Catastro de España-, que el conjunto de datos de Parcelas Catastrales pase del Anexo II al Anexo I, como finalmente sucedió. Con ello se logró situar al Catastro en el máximo nivel de interés, desde el punto de vista de los objetivos de INSPIRE.
Desde entonces, y hasta la actualidad, funcionarios altamente cualificados de la Dirección General del Catastro de España han participado activamente tanto en la fase previa como en las posteriores a la aprobación de la Directiva, incluyendo destacadas intervenciones en la redacción de los distintos documentos de especificaciones técnicas. Y además, han ido aplicando estas especificaciones al propio sistema catastral vigente sin esperar a la fecha final, demostrando una alta capacidad técnica y una constancia encomiables.

Todo ese esfuerzo de años se ve ahora recompensado con la plena adaptación del modelo español a la Directiva, por lo que es de justicia felicitar al Catastro español por alcanzar los difíciles niveles de servicio que exige INSPIRE. Especialmente a aquellos funcionarios a los que hay que ha de reconocerse su trabajo de una manera personal, valorando expresamente su compromiso y dedicación. Es gracias a ellos que, en un reciente artículo publicado por la revista italiana GEOMEDIA, puede leerse esta información:
“El punto de partida para ello fue la buena experiencia de la Dirección General de Catastro, la primera organización en Europa en ofrecer acceso gratuito a la información catastral basada en el cumplimiento de los requisitos de la Directiva INSPIRE y la Ley Española de Acceso Electrónico de los Ciudadano a los Servicios Públicos”.

Puedes acceder a todo el artículo en el siguiente enlace:


lunes, 16 de octubre de 2017

Location Intelligence y Catastro.

La Location Intelligence, o Inteligencia de la Localización (LI), es una disciplina que permite convertir los datos geográficos en resultados para el desarrollo útil de todo tipo de actividades,  a través del enriquecimiento de datos, la visualización y el análisis iterativo de información.

Se distingue de las herramientas tradicionales en que supera su visión, creando un campo de intersección en el que se desarrollan conjuntamente herramientas de BI, de análisis geoespacial , y de mera visualización de datos, tal y como se resume en la siguiente imagen:



Desde esta aproximación, y trasladado al ámbito de las tecnologías de la información, la inteligencia de la localización se situaría en el cuadrante superior derecho de una matriz cuyos ejes fueran, por un lado,  la naturaleza de los datos, -geográficos o no geográficos-, y por el otro el nivel de agregación de los datos, lo que permitiría definir cuatro escenarios diferenciados, como se describe en la siguiente imagen:




Puedes ver más información sobre la inteligencia de la localización y su impacto en los siguientes enlaces:


¿Cómo afecta a las instituciones catastrales esta forma de entender la información geográfica?, o en sentido contrario, ¿cómo colabora el Catastro en el desarrollo de la Inteligencia de la Localización?.

Es obvio que, como información geográfica de precisión y calidad, el Catastro aporta datos básicos cartográficos y alfanuméricos que resultan imprescindibles para la realización de cualquier proceso de Inteligencia de la Localización. Por su granularidad,- asociando cada dato a nivel de parcela, o incluso vivienda-, es la información geográfica  óptima para realizar cualquier análisis, porque para cada inmueble definido en el Catastro puede asociarse una familia, en el caso de un vivienda, un negocio o actividad económica, en el caso de los locales comerciales. De esta forma, si estoy haciendo análisis sobre hábitos de consumo familiares, por citar un ejemplo, la información catastral me permitirá un análisis más preciso, puesto que podré asociar esta información con otros datos relevantes como la superficie de la vivienda, su fecha de construcción, su valor, etc. . Por tanto, es la información óptima sobre la que realizar estudios de naturaleza censal, superando definitivamente  los análisis estadísticos que se han venido realizando en épocas anteriores.

Ahora bien, ¿es esta función de mero  suministrador de información suficiente desde el punto de vista del futuro desarrollo de las instituciones Catastrales?. ¿O debería también el Catastro trabajar directamente sobre esta información ofreciendo nuevos productos o servicios construidos a partir de la agregación y el enriquecimiento de la información catastral?.

Para responder a esta pregunta conviene echar un vistazo a lo que ocurre alrededor, para comprobar que es ya una tendencia generalizada y en expansión el desarrollo de nuevos servicios por  los grandes productores de información del sector privado, construidos sobre el análisis y la puesta  en valor sus propios datos.

Empresas del sector bancario, como el BBVA, -a través de BBVA-Data  https://www.bbvadata.com/es/  -, o del sector de las telecomunicaciones, como Telefónica  -a través de LUCA  https://www.luca-d3.com/   -, han entendido perfectamente el gran valor que aporta a su actividad ofrecer servicios a terceros  basados en su propia información. Es muy descriptiva de esta tendencia la siguiente frase, obtenida de la web de LUCA:  “Conocer y liberar el valor que tienen nuestros datos significa tener más visión, actuar de manera más inteligente y abrir nuevas oportunidades”.

En mi opinión las instituciones catastrales deberían “abrir nuevas oportunidades” basadas en la valiosa información que gestionan, lo que tendría que manifestarse en forma de nuevos y mejores servicios a los ciudadanos.  Esta actitud debería además sumarse a la vocación de los Catastros de ofrecer a ciudadanos y empresas no sólo información, sino también herramientas sencillas para que estos mismos ciudadanos pudieran desarrollar sus propios proyectos basados en estos datos, tal y como comenté en una anterior entrada  del blog en la que me referí al papel relevante que están alcanzando los GeoHubs en distintas instituciones públicas responsables de la creación y difusión de datos geográficos.

Como consecuencia, un escenario ideal de los Catastros del futuro debería ser una tríada  de servicios basada en tres pilares bien diferenciados:
-La mera difusión de su información, tal y como ya hacen actualmente,
-La oferta directa de nuevos productos y servicios basados en esta misma información.
-Y finalmente, la puesta a disposición de herramientas simples para que los propios ciudadanos  y empresas pudieran crear productos y servicios de valor añadido, a partir de la información catastral.



Obviamente, la propuesta implica una transformación en profundidad de la forma en que se gestionan en la actualidad algunas instituciones catastrales, lo que nos llevaría a una reflexión en profundidad sobre cómo la transformación digital, -o la evolución digital, para aquellas que ya vivieron un primer proceso-, se presenta como una auténtica necesidad en muchos países. Pero esto ya será objeto de otra entrada. 

viernes, 22 de septiembre de 2017

La “tormenta perfecta” del Catastro brasileño.

 (o por qué Brasil necesita con urgencia una estrategia nacional de Catastro)

Brasil es uno de los más claros ejemplos  de desarrollo limitado por debilidades institucionales estructurales. A un crecimiento económico excepcional, ralentizado en 2011,  le siguió la recesión en 2015. Los Juegos Olímpicos de 2016 no sólo no impulsaron el crecimiento, sino que el Estado de Río se endeudó hasta rozar la quiebra, como también ocurrió en otros Estados.

Como respuesta el actual Presidente Michel Temer activó un plan de reajuste presupuestario basado en recetas ya aplicadas en otros países: límite al aumento del gasto público, reforma del sistema de pensiones, etc..  Como era previsible, estas medidas impactaron especialmente sobre los ciudadanos de menores ingresos, en un país que sigue siendo uno de los de mayor desigualdad social del mundo, y acabaron dañando gravemente el sistema de ingresos de los municipios, que depende en un 70% de las aportaciones de la Federación.

Mientras tanto, continúa sin explotarse el “petróleo” que los municipios brasileños podrían obtener si existiera un sólido sistema de Catastro, que sea la base de un impuesto inmobiliario potente. Los tributos propios contribuyen con menos del 20% al financiamiento municipal.

Brasil es un país de dimensiones continentales, con un modelo de organización catastral altamente complejo y con una acumulación de distintas circunstancias adversas actuando simultáneamente, hasta el punto de que se podría hablar de una “tormenta perfecta” cuando se analiza la situación actual.

Seis situaciones de riesgo son la causa de esta “tormenta perfecta”:



Catastros urbanos descentralizados y descoordinados.
Los catastros urbanos se encuentran totalmente descentralizados a nivel municipal, sin que exista una institución catastral a nivel nacional. Estos catastros deberían ser permanentemente actualizados por las municipalidades y sus datos deben dar soporte al planeamiento físico territorial urbano y a la recaudación a través del Impuesto Predial y Territorial Urbano – IPTU.

El escenario actual es de absoluta desigualdad: junto a municipios con catastros desarrollados y con alto nivel tecnológico, los municipios pequeños y medianos tienen grandes deficiencias en el modelo institucional, en la calidad de los datos y en la oferta de servicios catastrales.

Además, no existe a nivel nacional obligación de realizar el intercambio de datos entre las administraciones tributarias ni con los Registros Públicos de la Propiedad, ni tampoco ninguna norma que coordine el Catastro urbano, más allá de las directrices no obligatorias emitidas por el Ministerio de las Ciudades. Hasta la fecha no se ha realizado ningún esfuerzo de integración de los catastros urbanos por parte del Gobierno Federal.

Un Catastro rural en continuas reforma parciales.
El catastro rural está centralizado en el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria  (INCRA), que actúa en los Estados a través de las Superintendencias Regionales. En los últimos años se han  puesto en marcha iniciativas orientada a crear un nuevo Catastro Nacional de Inmuebles Rurales (CNIR), que está intentando establecer un modelo común en todo el país. Como parte del CNIR se está desarrollando el SIGEF (Sistema de Gestión Fundiaria), conjuntamente con el ministerio de Desarrollo Rural (MDA), un sistema tecnológico destinado a ser la base de los procesos de gestión del Catastro rural en todo el territorio del país.

Por su parte, el Ministerio de Medio Ambiente es responsable del CAR (Cadastro Ambiental Rural), un registro obligatorio para todos los inmuebles rurales, que busca integrar la información medioambiental, pero que también incluye datos de situación, superficie y propietario de cada predio.
Por otro lado, un ente del Gobierno Federal, la Secretaria da Receita Federal  (SRF), equivalente al  Ministerio de Hacienda, es responsable del CAFIR (Cadastro de Imóveis Rurais) y de la recaudación del  DITR (Impuesto sobre la propiedad territorial rural) que recae sobre los inmuebles situados fuera de las áreas urbanas de los municipios.

Finalmente, en los últimos meses se ha puesto en marcha Programa Nacional de Regularización Fundiaria, orientado a poner en marcha amplios proyectos de regularización de la propiedad informal, especialmente en la Amazonia, para que las personas que ocupan terrenos públicos puedan recibir un título de propiedad. Este programa incluye también trabajos de levantamiento catastral y de coordinación con el Registro de la Propiedad.

Fuerte desigualdad entre municipios  en la gestión del IPTU.
Además del Catastro, la legislación tributaria brasileña atribuye a los municipios la potestad de administrar el IPTU, Impuesto Predial y Territorial Urbano, dándoles libertad para que definan el método de cálculo y las variables que lo definen.

Como resultado de un estudio realizado en 2.012 en 5.176 municipios que concentran el 96% de la población se pudo comprobar que el 50% de ellos recaudaron tan sólo  8,37 US$ por habitante, una cifra realmente simbólica.

Por el contrario, la recaudación per cápita puede llegar a ser alta en algunas grandes ciudades, dejando en evidencia que unos pocos municipios participan con un porcentaje elevado en la recaudación del IPTU.  Por ejemplo, la ciudad de São Paulo, con el 6,1% de la población, aportó el 25%  del total de ingresos recaudados en el país, y doce municipios, que concentran el 18% de la población brasileña, contribuyeron con la mitad de los ingresos recaudados.

Bajo apoyo social y político a los proyectos de fortalecimiento del IPTU.
Como consecuencia de todo lo anterior, al exceso de exenciones, a los descuentos y a la morosidad, y sin considerar  la exención de los inmuebles rurales, sólo una de cada tres familias paga IPTU. Esta situación se agudiza en las regiones Norte y Nordeste, donde menos del 15 por ciento de las familias paga el IPTU.

Sin embargo, existe un gran rechazo al cobro del IPTU en el país. Son muy pocos los responsables políticos que apoyan con decisión  procesos orientados  la mejora de esta situación, por miedo al malestar ciudadano que puede originarse. No existe una estrategia, ni parece que vaya existir a corto plazo, para mejorar la cultura tributaria de la población.

Elevada inseguridad jurídica en los procesos de reavalúo catastral desarrollados.
A pesar de que el la normativa determina claramente que la base de cálculo del IPTU es el valor de mercado de los inmuebles, en promedio las propiedades están valoradas al 45 por ciento de los mismos, existiendo municipios con valuaciones que apenas llegan al 17 por ciento del valor comercial de los inmuebles.

Sin embargo, los municipios que actualizaron el valor de los inmuebles para el cobro del IPTU en 2014, incluyendo São Paulo y Salvador de Bahia, se encontraron con  acciones judiciales directas por presunta  inconstitucionalidad, apoyándose los jueces en defectos formales, lo que introduce un elevado nivel de inseguridad jurídica a las reformas planteadas.

Alto nivel de informalidad en el uso de la tierra
Finalmente, un aspecto que ayuda a explicar el bajo nivel de actualización catastral y de recaudación  del IPTU es el elevado grado de informalidad, que dificulta la actualización del Catastro e impide disponer de una buena  base de inmuebles tributables. Un dato describe esta realidad: se estima que existen 6.300 áreas de favelas en 323 municipios, en las que viven más de 11 millones de personas.  La mayor parte de estas favelas están construidas sobre terrenos de titularidad pública.



Como consecuencia de todo lo anterior, se produce esta “tormenta perfecta” del Catastro brasileño, que debería ser corregida por el Gobierno de la Federación en coordinación con los municipios, a través de un plan de reforma estructural que estableciese un modelo integrado, a partir del siguiente esquema que resume problemas y soluciones:


PROBLEMA
SOLUCIÓN EN UN MODELO INTEGRADO
Cada entidad Federal y Municipal ha desarrollado su propia cultura catastral.
Visión integral del Catastro. Catastro multipropósito.
Cada entidad Federal y Municipal ha desarrollado su propia normatividad, procesos y sistemas informáticos.
Homologación a nivel nacional de procedimientos y trámites. Norma técnica federal. Aplicación de las reglas generales de la Estrategia Nacional de gobierno electrónico de Brasil
Alta resistencia al cambio y fuerte rechazo tanto a modelos ajenos como a iniciativas de cambio externas, -del Gobierno Federal o de las asociaciones de municipios-.
Formación de líderes políticos y responsables catastrales de los municipios.
Alta resistencia social al desarrollo de proyectos  catastrales, por su posible impacto en el IPTU.
Más educación catastral. Modelo que rompa la relación causa-efecto entre el reavalúo y el incremento del IPTU
Falta de vinculación de con el Registro Público de la Propiedad. Las características físicas de los bienes inmuebles puede ser inconsistente entre ambos.
Modelo nacional de vinculación Catastro-Registro. Norma técnica federal.
la modernización de los Catastros se ha centrado en la aplicación de tecnología, sin considerar su impacto en los procesos
Plan tecnológico catastral federal. Aplicación de las reglas generales de la Estrategia Nacional de gobierno electrónico de Brasil.
La modernización se detiene y se reinicia con cada cambio de administración de cada entidad (Estado y Municipio), lo que ha originado una falta de continuidad en los proyectos.
Plan Federal de implantación, que supere los periodos de cambio de Administración.
Los servicios tienen un alto nivel de incertidumbre por la falta de parámetros y estándares de calidad.
Homologación a nivel nacional de procedimientos y trámites. Norma técnica federal. Aplicación de las reglas generales de la Estrategia Nacional de gobierno electrónico de Brasil
Mínimo aprovechamiento de las experiencias en otras entidades.
Plan de comunicación/divulgación.
Diferentes prioridades: Algunas se enfocan a modernizar el marco jurídico y los procesos organizacionales y otras le han apostado a la eficiencia con automatización.
Programa Federal de implantación.
La diversidad que presentan los Catastros del país propicia que los ciudadanos y usuarios tengan que conocer las diferentes formas de operar en cada municipio.
Homologación a nivel nacional de procedimientos y trámites. Sede electrónica del Catastro Federal. Norma técnica federal. Aplicación de las reglas generales de la Estrategia Nacional de gobierno electrónico de Brasil
Elevado costo resultante de las inversiones parciales. Ineficiencia económica.
Análisis conjunto de costes. “Mesas de compras” federales, para armonizar precios de equipos y servicios a adquirir.
La cartografía digital está desactualizada .
Plan Federal de Ortofotografía y Cartografía catastral.
La complejidad del proceso propicia la ineficiencia y la corrupción.
Plan de transparencia. Políticas comunes de datos abiertos.
El crecimiento exponencial de las transacciones inmobiliarias ha rebasado los niveles de servicio. Esto ha convertido al Catastro en un cuello de botella del mercado inmobiliario.
Implantación de modelos de gestión orientados a resultados. Modelos que reduzcan trámites y obligaciones a los ciudadanos: colaboración interadministrativa.
Falta información integral de los mercados formales e informales que prevenga ocupaciones irregulares
Observatorio Federal del Mercado Inmobiliario.
Falta información integral de la propiedad social, privada urbana, privada rústica y federal
Infraestructura de Datos Espaciales de los Catastros Brasileños (GeoHub catastral).
Errores en los trámites son muy frecuentes, generando un gran riesgo para la seguridad jurídica.
Plan integral de Calidad del Catastro, apoyado en normas federales
La capacitación informal del personal y la falta de certificaciones de competencias laborales demeritan la calidad de los servicios.
Programas federales de capacitación e incentivación del personal.
Los recursos financieros municipales para modernizar el Catastro son inciertos, o se aporta la mínima inversión para mantener la operación.
Plan Financiero, integrando aportaciones de los municipios y de la Federación. Vinculación de los compromisos financieros municipales con las aportaciones que reciben de la Federación.




viernes, 25 de agosto de 2017

El Catastro ante la nueva “cartografía funcional”.

En una reciente publicación titulada “Conectografía. Mapear el futuro de la civilización mundial”, el geoestratega experto en relaciones internacionales y autor de éxito Parag Khanna, propone una nueva forma de cartografiar el mundo.

Para el autor las infraestructuras (no sólo ciudades, carreteras, tuberías, puertos, puentes, túneles, torres de telecomunicaciones, cables de internet, tendidos eléctricos o sistemas de alcantarillado, sino también plataformas TI internacionales de datos y servicios de todo tipo), están transformando nuestro sistema mundial, pasando de las divisiones a las conexiones y de las naciones a los nodos. Como consecuencia, los mapas tradicionales que describen fronteras pierden interés frente a los que representan de una manera más eficaz las relaciones humanas, lo que produce que se esté produciendo un cambio de la geografía política a la geografía funcional.


Escribe Parag Khanna que las megainfraestructuras salvan los obstáculos de la geografía natural y política, y su cartografía revela que la era de la organización del mundo conforme al espacio político (mediante fronteras y límites administrativos, cómo subdividimos legalmente el planeta) está cediendo el paso a la organización conforme al espacio funcional (que define cómo utilizamos el mundo realmente). En esta nueva era, el mundo de iure de las fronteras políticas está dando lugar al mundo de facto de las conexiones funcionales.

Dejando para otro momento la reflexión que genera la propuesta desde el análisis estrictamente político (un modelo de países que se “difuminan” territorialmente mientras que crece el poder de los “propietarios de las infraestructuras”, que no siempre son los Estados, es algo más que un cambio en la forma de cartografiar el territorio), lo cierto es que la idea invita a seguir la reflexión profundizando en el futuro que tendrán las actuales líneas que definen límites políticos y administrativos (fronteras, límites de término municipal, límites urbanísticos, etc.).

¿Cabe una reflexión similar cuando descendemos al nivel de detalle que nos ofrece la cartografía catastral?. ¿Tiene sentido aplicar la idea de las “conexiones funcionales” cuando imaginamos un parcelario catastral, cuya esencia consiste precisamente en la delimitación del ámbito espacial del derecho de propiedad, es decir, en la delimitación de espacios físicos de iure?.

Si “funcional” es el adjetivo que podemos aplicar a todo aquello que se caracteriza por tener una utilidad eminentemente práctica, una primera respuesta que podríamos darnos es que el actual Catastro ya es funcional. La tan repetida idea de catastro “multifinalitario”, o “multipropósito” como se describe en algunos países iberoamericanos, no es más que la confirmación de la “multifuncionalidad” de la información catastral.

Si, desde otro punto de vista, buscamos la idea de “funcionalidad” en la información mínima que debería estar asociada a cada parcela o unidad urbana, también podemos pensar que contamos con un Catastro al menos parcialmente funcional, puesto que contiene diversos datos jurídicos o descriptivos del suelo y de las edificaciones sobre los que se construyen determinadas “funcionalidades” sumamente útiles, como por ejemplo la asignación del valor catastral.

En este escenario, no obstante, soy de la opinión de que falta mucho camino por recorrer y me parece muy adecuada la visión de un catastro futuro que amplíe considerablemente el tipo de información asociada a cada parcela o inmueble, ahora muy limitada por su finalidad tributaria.


Ahora bien, admitiendo que disponemos de catastros funcionales que cubren, al menos parcialmente, determinadas necesidades, ¿podemos imaginar que pueden convertirse en un futuro más o menos próximo en catastros  “conectados funcionalmente”?.

La propuesta no es sencilla de explicar. ¿Cómo pueden “conectarse funcionalmente” las distintas parcelas que integran un Catastro?. Pensemos además que esta “conectividad” entre parcelas debe funcionar a modo de “capas de cebolla”, es decir, debería existir primero entre parcelas de un mismo polígono, pero también entre parcelas de una misma ciudad y de ámbitos territoriales supramunicipales (provincia, región, Estado, etc.).

Una primera idea nos puede ayudar a “aterrizar” esta cuestión. No deberíamos olvidarnos que el Catastro es también una infraestructura. De hecho, es una parte básica de la Infraestructura de Datos Espaciales de España (IDEE) la cual construye un amplio nivel de relaciones, a través de Internet,  al cumplir una serie de condiciones de interoperabilidad (normas, protocolos, especificaciones). En este entorno, podemos decir que los términos “conectividad”  e “interoperabilidad” si bien no son sinónimos, si se encuentran muy próximos, en tanto que describen un escenario y unos objetivos comunes.

Cerrando la reflexión, y si recordamos que habíamos aceptado que  “funcional” es el adjetivo que podemos aplicar a todo aquello que se caracteriza por tener una utilidad eminentemente práctica, es precisamente la interoperabilidad del Catastro la que facilita esta utilidad práctica, y lo que nos permite llegar a la conclusión de que el actual modelo catastral español, interoperable y plenamente adaptado a la Directiva INSPIRE,  ya cumple las condiciones para responder a las exigencias de la “conectografía”.


Ejemplo de "mapa funcional". La imagen es del autor citado en la entrada.

Una buena prueba de ello está en el documento elaborado por la Dirección General del Catastro, en donde se describen los procedimientos para acceder a los servicios de descarga ATOM del conjunto de datos de INSPIRE, -lo puedes encontrar en el siguiente enlace:
-donde se detalla cómo acceder a información gráfica y alfanumérica descriptiva de parcelas catastrales, zonas (Manzanas y Polígonos), direcciones (temático por georreferenciación a la entrada o a la parcela), y edificios (permitiendo la generación de temáticos específicos de fecha de construcción, uso predominante, número de viviendas, superficie construida o estado de conservación, etc.).

Ahora bien, ¿la mera existencia de la infraestructura garantiza que se obtiene de forma plena la conectividad y la funcionalidad deseada?. Lamentablemente tenemos en España demasiados ejemplos de infraestructuras inútiles -aeropuertos sin aviones, autopistas sin coches y CPDs sin datos-, como para saber que la mera existencia de una infraestructura no asegura la conectividad. Y aquí sí que existe territorio que recorrer, especialmente para la IDEE, que necesariamente ha de enfrentarse a una transformación en profundidad para lograr plenamente los niveles de conectividad y funcionalidad que puede ofrecer, poniendo en pleno valor toda la riqueza de la información que coordina.


martes, 22 de agosto de 2017

Nueva “Guía de Gestión de la Información Gráfica Catastral en el Tráfico Inmobiliario.”

En las pasadas semanas la Dirección General del Catastro de España ha publicado una interesantísima guía orientada a informar y resolver las dudas que pueden encontrarse todos aquellos usuarios,- ciudadanos, empresas, Administraciones Públicas,…-, que han de realizar alguna gestión vinculada con el trafico inmobiliario en la que es necesario acreditar las superficies, emplazamientos y linderos de los inmuebles.

Como se señala en la propia Introducción, el documento no es un manual de procedimientos o de trámites jurídicos para alcanzar la coordinación entre el Catastro y el Registro de la Propiedad, sino que pretende ser una guía que incluya un conjunto de recomendaciones y buenas prácticas para gestionar adecuadamente la información gráfica catastral por los diferentes agentes que intervienen en el tráfico inmobiliario (propietarios, técnicos, notarios, registradores y administraciones públicas), que ayuden al cumplimiento de dichas normas.


A partir de esa visión utilitaria y práctica, el documento desgrana en un lenguaje sumamente didáctico los diversos escenarios que puede encontrarse un propietario cuando ha de enfrentarse a la coordinación gráfica entre Catastro y Registro, bien sea incorporando a este último los datos catastrales, como operación registral específica, o bien cuando el propietario percibe que existe una discrepancia previa entre la realidad física del inmueble y los datos catastrales.

A este último caso,- la existencia de discrepancia previa entre la realidad física del inmueble y los datos catastrales-, dedica el documento su mayor atención, describiendo cómo debe ser la Representación Gráfica Alternativa Georreferenciada (RGGA) que ha de presentarse, y como esta  a su vez debe  someterse a la supervisión de la Dirección General del Catastro, a través del Informe de Validación Gráfica.  Para el caso especial de  las altas de obra nueva, se describe también el Informe Catastral de Ubicación de Construcciones, que incluye la descripción a través de sus coordenadas de la porción de suelo ocupada por la edificación o instalación.

De especial relevancia es el apartado “Técnicos competentes”, en el que se aportan soluciones específicas que deben ser tenidas en consideración por aquellos técnicos que colaboran con los propietarios ayudándoles a obtener la correspondiente Representación Gráfica Alternativa Georreferenciada.  Se abordan en este apartado cuestiones técnicas específicas tales como los formatos de elaboración de la RGGA, o la necesidad de trabajar como documento de partida con la cartografía catastral existente (con el fin de que la rectificación no se limite a la parcela específica, sino a todas aquellas a las que afecta dicha operación de coordinación).

En este apartado se aborda también la siempre conflictiva cuestión de los giros y desplazamientos en la cartografía catastral. Si se realiza un levantamiento topográfico que ponga de manifiesto que la cartografía catastral presenta un desplazamiento o giro, la representación gráfica resultante se deberá apoyar en la cartografía catastral existente respetando las distancias relativas. El técnico hará constar en su informe la magnitud y dirección del desplazamiento o giro observados. Los desplazamientos o giros así observados, no pueden ser objeto de modificación de manera aislada al realizar un trabajo topográfico individualizado, por lo que el técnico debe reflejar las coordenadas correspondientes a su representación sobre la cartografía catastral, junto con los parámetros de transformación que haya tenido que realizar. Estos parámetros se incorporarán como metadatos en la alteración que se realice, pudiendo ser usados ulteriormente para el cálculo de los parámetros de corrección de las coordenadas de la cartografía catastral del municipio en su conjunto. 

A valorar muy positivamente el apoyo que recibe el técnico que puede verificar el cumplimiento del trabajo realizado a través del  servicio de validación exclusivamente gráfica que ofrece la Dirección General del Catastro.  Es obviamente una solución provisional hasta que por el Catastro se resuelva el problema principal, -el giro o desplazamiento que afecta a toda la cartografía del municipio-, pero resuelve unas situaciones que tradicionalmente venía impidiendo de facto la coordinación de parcelas entre Catastro y Registro en los casos en que se daba esta patología.

Ejemplos de informe positivo y negativo de validación gráfica recogidos en la Guía.



Una última reflexión sobre esta guía. La publicación por la Dirección General del Catastro de este tipo de documentos es una buena prueba, en mi opinión, de que los objetivos de coordinación entre el Catastro, el Registro de la Propiedad y las Notarías definido en la Ley 13/2015 se está logrando. El nivel de detalle de esta guía y la distinta casuística abordada demuestran que el sistema diseñado funciona y que finalmente se logrará la ansiada coordinación entre Catastro y Registro a través del trabajo diario y puntual, desarrollado parcela a parcela. Creo que no es pecar de optimista si afirmamos que, finalmente, se está en la línea correcta para alcanzar una coordinación real, después de más de 150 años de esfuerzos frustrados.

Finalmente, el documento incluye numerosos enlaces a otros documentos técnicos disponibles en el portal de la Dirección General del Catastro (www.catastro.minhafp.es), debiéndose destacar entre ellos el documento de “Preguntas y respuestas acerca de la Coordinación Catastro-Registro”.

Puedes acceder a la totalidad de la guía en el siguiente enlace:  


lunes, 19 de junio de 2017

El divertido, y parece que imparable, tema de los drones del Catastro: ¿leyenda urbana o realidad?.

Es rara la semana en la que no aparezca en algún medio de comunicación, nacional o local, información sobre el desarrollo del Plan de Regularización Catastral, y en casi todas las informaciones se cita expresamente y de forma  destacada el uso de drones para detectar nuevas edificaciones o rehabilitaciones no declaradas. Aquí tienes algunos ejemplos:





¿Es o no cierto que la Dirección General del Catastro usa drones con esta finalidad?. Por lo que se publica en algunos medios de comunicación, casi puede suponerse que hay personas dispuestas a jurar que han visto estos drones fotografiando su piscina o ático, en una prueba palpable de que el ojo del “Gran Hermano” les persigue.


Hace ya casi un año, el pasado 30 de Julio de 2016, Lola Galán, Defensora del Lector del diario El País  publicó una información titulada “El misterio de los drones del Catastro” que abordaba esta cuestión. Como buena profesional, hizo lo básico que todo periodista debería hacer: preguntar a la fuente, es decir, al propio Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

Si te apetece seguir pensando que los drones del Catastro nos persiguen hasta el cuarto de baño, no sigas leyendo. Si por el contrario te pica la curiosidad por conocer la realidad, no te queda otra que leer la información de Lola Galán, que puedes encontrar en el siguiente enlace:

jueves, 8 de junio de 2017

Mobile mapping y su posible aplicación al Catastro.

En una entrada anterior, http://catastreros.blogspot.com.es/2013/07/es-posible-hacer-el-trabajo-de-campo-de.html , ya tuve ocasión de comentar cómo lo que habitualmente conocemos como “trabajo de campo” constituye uno de los talones de Aquiles de las actividades catastrales. Decía entonces que “Un dato erróneo por una mala captura en campo es un conflicto futuro asegurado, que además compromete a todos los que intervienen en el proceso. …… Los periódicos están llenos de noticias, muchas veces infundadas, en las que la aparición de algunos errores puntuales (obtenidos en la fase de captura de datos) sirve para desacreditar todo el proyecto de actualización catastral.”

Como ejemplo, esta reciente noticia publicada en un diario digital español. El titular -“Cuando el Catastro te "tima": Esto es una subida de impuestos encubierta"-, se complementa con el siguiente subtítulo: -“Alarma vecinal en Madrid. Varias personas acusan a Hacienda de incrementar injustamente el valor de su propiedad”-. La noticia se refiere al proceso de regularización catastral, ya explicado en otras entradas del blog, gracias al cual se están integrando al Catastro un número muy significativo de inmuebles y de reformas que sus propietarios no habían declarado, cómo era su obligación.

Cita un caso concreto, -presumiblemente un error-, y lo generaliza desacreditando con ello todo el proceso, sin dar valor a la información oficial del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, según la cual Madrid ha sido una de las ciudades con el menor número de alegaciones presentadas, -no llegan al 2%-. A pesar de ello, el  periodista no ha podido evitar usar expresiones como “timo” y “alarma social”.  Los medios de comunicación de España y Latinoamérica están llenos de ejemplos donde se repiten casos como el citado. Puedes ver la noticia citada en el siguiente enlace: http://www.elespanol.com/espana/20170604/221228204_0.html

Pero volvamos al objeto de esta entrada, que no es otro que plantearnos si un tema tan crítico para los procesos catastrales, como lo son los trabajos de campo, pueden hacerse “de otra manera”, y especialmente si la utilización de nuevas tecnologías aporta ventajas y mayor calidad en los procesos de captura de datos. En este caso le toca el turno a la tecnología conocida como “mobile mapping”, o mapeo móvil.

El mapeo móvil consiste en la integración de diferentes métodos que permiten la captura automatizada y masiva de datos,  en un corto espacio de tiempo. La singularidad es que esta captura se realiza instalando los equipos  sobre coches, trenes o cualquier otro vehículo, dependiendo el uso o finalidad del producto final. Existen también ya opciones de trabajo instalando los equipos en una mochila ligera, lo que permite hacer el recorrido a pie.

Básicamente se utilizan cámaras de levantamiento con sensores para tomar y georreferenciar imágenes de alta resolución de forma automática, o bien un escáner laser. Además es necesario contar con GPS y una unidad de medición inercial, que permitan mejorar la precisión de los datos levantados.

Según se desprende de la publicidad que aportan las empresas que ofrecen estos servicios, la aplicación combinada de estas tecnologías permitiría obtener datos precisos para realizar mediciones de distancia, alturas, digitalización de puntos, líneas y polígonos, georreferenciación de elementos verticales, y prácticamente de todos los elementos que pueden verse en una calle (edificios, farolas, bordillos, alcantarillas, vegetación, etc. ).

Sin dudar de la espectacularidad y potencialidad de estas tecnologías, nos surge la duda de hasta qué punto pueden remplazar a los sistemas tradicionales utilizados en Catastro.



¿Podemos sustituir con esta tecnología a los procedimientos tradicionales utilizados para elaborar cartografía catastral?. Como ya he hecho en otras ocasiones, invito a mis amigos ingenieros geográfos, topógrafos y agrimensores a que opinen sobre ello, pues son los que pueden hacerlo con autoridad. Pero no puedo dejar de dar mi opinión personal, inexperta y basada sólo en las demostraciones que he podido presenciar.

Me parece que hay dos escenarios distintos a considerar: por un lado, la confección de una cartografía catastral urbana completa (escalas 1:500 o 1:1000), y por otro la realización de unos trabajos de corrección de errores o actualización de una cartografía catastral previa ya existente.

En el primer escenario, -la confección de una nueva cartografía catastral-, estimo que estas nuevas tecnologías no pueden hoy por hoy sustituir al sistema actual, basado en vuelo, apoyo y restitución, y ello fundamentalmente por dos razones:
-En primer lugar, por las propias limitaciones de los vehículos utilizados, que no puede acceder a todas las áreas de las ciudades (por ejemplo, los patios y espacios interiores). Las cámaras o sensores montados en disposiciones que permiten la generación de ambientes en 360° no resuelven estas limitaciones.
-Y en segundo lugar, porque la tecnología LIDAR embarcada en estos vehículos sigue teniendo las limitaciones que ya vimos en otra entrada de este blog, cuando planteamos su posible aplicabilidad a la generación de la cartografía catastral, y en que sugeríamos que LIDAR es, hoy por hoy, un complemento muy útil de las herramientas tradicionales, pero no las sustituye. http://catastreros.blogspot.com.es/2013/01/una-cuestion-para-mis-amigos-topografos.html

Sin embargo, las técnicas de mobile mapping sí parecen muy adecuadas para mejorar la calidad y corregir los defectos de las cartografía catastrales ya existentes. En la siguiente imagen podemos ver un ejemplo claro de ello. Un voladizo, que en la restitución inicial no se distingue, da lugar a interpretar la existencia de un edificio y genera un error en la cartografía.



Mediante el recorrido con mobile mapping se detecta fácilmente el error, y se obtiene todos los datos necesarios para corregir dicha cartografía.  Es un ejemplo claro de la utilidad de la herramienta para este tipo de correcciones, lo que nos permite pensar en estudiar su utilización sustituyendo a las brigadas de campo tradicionales encargadas de estas labores de depuración, generando con ello una actividad más eficiente: menor coste, menor tiempo de ejecución de los trabajos e igual calidad en los resultados.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Próximos pasos de los Catastros, en sus políticas de datos abiertos.

Acabo de asistir a una conferencia en el Digital Enterprise Show #DES2017 de Lilian Coral, Chief Data Officer (CDO) de la ciudad de Los Ángeles que realmente me ha parecido del mayor interés. Esta joven responsable de la política de datos abiertos de la ciudad californiana ha logrado, con un reducido equipo de cinco personas y en un breve plazo de tres años, situar a su municipio a la cabeza de los ejemplos de las políticas públicas de “open data” a nivel mundial.



Son varias las razones de este éxito,- incluyendo el fuerte liderazgo del Alcalde de la ciudad, Eric Garcetti, a favor de los datos abiertos- pero una de ellas me resulta especialmente atractiva, y se refiere a lo que han hecho, -y  mi juicio deberían hacer todas las Administraciones Públicas, y en especial los catastros-, además de ofrecer todos sus datos en abierto.

Plantea la CDO de Los Ángeles la necesidad de que la estrategia se base en el principio de “making data actionable”,  es decir, hacer que los datos sean no sólo ofrecidos, sino también acompañados de todos los elementos que faciliten al máximo su utilización. Para ello, el proyecto se estructuró sobre tres pilares diferentes:

OPEN DATA: publicando y mantenido actualizados datos de calidad del municipio, que pueden ser utilizados por el  equipo de gobierno del municipio, los ciudadanos y las empresas privadas.
ANALYTICS: Utilizando las mejores herramientas de analítica para tratar las principales prioridades y avanzar en la capacidad de realizar análisis de datos en la ciudad.
SERVICIOS DIGITALES: Desarrollar servicios digitales basados en los datos de la ciudad, muy centrados en las necesidades y capacidades de los usuarios.

Estos tres pilares de trabajo deben estar al servicio de cuatro objetivos principales:

1.-Acelerar el compromiso cívico a través de datos abiertos de calidad y el desarrollo de canales que fomenten la colaboración entre el ciudadano y la ciudad.
2.-Ampliar el uso de la analítica aplicada a toda la información de la ciudad para impulsar la toma de decisiones y la mejor prestación de los servicios públicos.
3.-Aprovechar los datos para priorizar las mejoras e inversiones de los servicios digitales clave.
4.-Establecer la base para una ciudad inteligente, a través de estrategias de gestión de datos empresariales y desarrollo de proyectos pilotos innovadores, basados en la conexión de distintas tecnologías.  

Los responsables de los Catastros de distintos países iberoamericanos han liderado la aplicación de las políticas de datos abiertos en sus respectivos ámbitos, dando lugar a la generación de auténticos casos de éxito en lo que se refiere al acceso y uso por los ciudadanos de la información que gestionan. Como ejemplo, estos datos resumidos de la actividad de la Sede Electrónica del Catastro de España en 2016:

Certificados electrónicos emitidos: 7.253.948
Consultas atendidas sobre datos  protegidos: 25.846.771
Consultas atendidas sobre datos no protegidos: 11.616.941
Mapas digitales servidos: 162.026.752

Sin embargo, siendo esto relevante y muy loable, no parece que sea suficiente en los tiempos actuales. La disponibilidad de datos de calidad es sólo uno de los tres pilares en los que deberían apoyarse las nuevas políticas de datos abiertos.

Faltarían dos, según la reflexión de Lilian Coral, que comparto plenamente:

Los responsables de los catastros de Latinoamérica y España deberían avanzar notablemente en la aplicación de herramientas de analítica que permitan enriquecer al máximo la información descriptiva de las características físicas, jurídicas y económicas de todos los inmuebles, -urbanos, rurales y especiales-, que tienen en sus bases de datos. Ya no es suficiente con que el dato se ofrezca, sino que tiene que ser analizado y servidas a los usuarios las conclusiones de estos análisis.


Y además,  como tercer pilar, los responsables de las políticas de datos abiertos de los Catastros deberían, junto con la oferta de datos, desarrollar servicios digitales, -muy especialmente, aplicaciones para móviles-,  basadas en esos datos y centrados en las necesidades y capacidades de los usuarios.


Parece ya superada la visión en que las Administraciones Públicas quedaban relegadas al papel de meros suministradores de datos. Ahora lo que se les exige es que también los pongan en valor, y faciliten a ciudadanos y empresas que también puedan hacerlo.

Por cierto, y para finalizar, también sería muy oportuna la creación de la figura del Chief Data Officer en las plantillas de los grandes generadores de datos de las Administraciones Públicas. Es una figura profesional que ya se está echando de menos dentro del sector público.


jueves, 4 de mayo de 2017

De nuevo blockchain, y su posible aplicación a la gestión catastral del futuro.

En una entrada anterior del blog titulada “Catastros fallidos” y BitLand: ¿se resolverá con tecnología lo que no se ha logrado construir institucionalmente?”, -  http://catastreros.blogspot.com.es/2016/03/catastros-fallidos-y-bitland-se.html -, cometí el error de asociar blockchain con “Catastros fallidos”, e interpretar que esta tecnología no iba a encontrar desarrollo, - por innecesaria-,  en aquellos países donde existen modelos de Catastro y Registro de la Propiedad sólidos y bien desarrollados.  Pronto he sido consciente de este error, que quiero corregir ahora, al entender que blockchain, como tecnología disruptiva, será también una realidad en la gestión futura de los Catastros y los Registros de la Propiedad de los países con alto nivel de desarrollo.

En un reciente trabajo titulado “The Land Registry in the blockchain”, -puedes encontrarlo en: http://ica-it.org/pdf/Blockchain_Landregistry_Report.pdf   -, elaborado por Lantmäteriet, la autoridad sueca que agrupa las funciones de Instituto Geográfico, Catastro y Registro de la Propiedad en ese país, se aporta valiosa información sobre esta materia.



El objetivo del documento es publicar las conclusiones de un estudio realizado con el fin de mejorar los procedimientos actualmente seguidos en esa institución. Lo más valiosos sin duda es que realiza una comparativa de un proceso habitual,-la compraventa de una vivienda privada-, contrastando los trámites actuales con los que resultarían de un proceso desarrollado aplicando la tecnología blockchain.

El texto incluye un resumen de las posibilidades que surgen con la nueva tecnología, entre las que destaca la reducción del tiempo de duración total del procedimiento, que se limitará a unos pocos días, siendo posible en el modelo crear un procedimiento cuyos trámites y efectos se produzcan en tiempo real. Asimismo, el sistema impide que la misma finca pueda ser vendida en transacciones simultáneas, al tiempo que se reduce muy significativamente el riesgo de errores o fraude, puesto que se implica a un número significativo de validadores que actúan independientemente.

En el propio documento se señala que la implantación de la tecnología blockchain en Lantmäteriet será un proceso largo que ha de desarrollarse por etapas. En un primer momento la base de datos de Lantmäteriet permanecerá intacta, puesto que las actualizaciones de datos se recuperarán de blockchain y serán comprobados por Lantmäteriet. No obstante, las transacciones en  blockchain estarán en código abierto, lo que significa que podrán ser verificadas por cualquiera, además de por Lantmäteriet.

Una singularidad del modelo es que el almacenamiento de los documentos originales, - en la práctica el modelo no manejará “copias” puesto que sólo existirán datos “originales”-  podrá ser realizada por una entidad  pública o privada ajena al Lantmäteriet, y por supuesto también por todas las partes interesadas en la transacción: comprador, vendedor, banco, agente inmobiliario, administración pública, etc.

Los registros de verificación se almacenarán en múltiples ubicaciones, lo que creará redundancias. Como consecuencia, todas las partes podrán sentirse seguras ante cualquier incidente que destruya o pretenda alterar los datos, puesto que es el conjunto del sistema el que valida la información y permite reconstruirla en caso de que resulte necesario.

A largo plazo,  la base de datos se gestionará directamente en blockchain, correspondiendo al Lantmäteriet la supervisión y garantía del correcto funcionamiento del modelo. Está base de datos residirá en varios servicios en la nube, pero serán agencias del gobierno, o quizá otros agentes, quienes aseguren que los registros de verificación de los documentos se encuentran asimismo protegidos con el modelo de blockchain.



Resulta complicado entender bien el funcionamiento del sistema propuesto, cuya complejidad tecnológica es evidente. Por ahora nos puede bastar con la definición de Wikipedia: “blockchain es una base de datos distribuida, formada por cadenas de bloques diseñadas para evitar su modificación una vez que un dato ha sido publicado usando un sellado de tiempo confiable y enlazando a un bloque anterior”. Por esta razón es especialmente adecuada para almacenar de forma creciente datos ordenados en el tiempo y sin posibilidad de modificación ni revisión, y he aquí donde radican en mi opinión las mayores dudas de su aplicación a los actuales sistemas de Catastro y Registro de la Propiedad que ya se gestionan eficazmente. ¿Cómo se gestionarán y validarán todos los cambios que diariamente se producen en el Catastro?. ¿Cómo se comprueba, en caso de una falta de información previa ,- ausencia de título previo en formato digital, transacción en documento privado, etc.- la personalidad de los intervinientes o su capacidad de disposición respecto a los derechos objeto del acto o negocio jurídico de que se trate?.


Sin duda, existen multitud de sombras que se irán disipando. Mientras tanto, en lo que si parecen estar de acuerdo los expertos es que la irrupción de la tecnología blockchain afectará a múltiples acciones públicas de las actuales administraciones, y en especial a aquellas que desarrollan funciones de registro de entrada de documentos, almacenamiento de todo tipo de datos, o transacciones de información entre partes. Asimismo, impactará en los diseños de las nuevas políticas de “datos abiertos” y de transparencia.  Es obvio que las organizaciones catastrales no van a ser ajenas a estos cambios.